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(Juan 3:16)

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21 de Febrero, 2013 · General

La cuarta bestia de Daniel

Primera Parte

Las tres primeras bestias/la estatua de metales; la cuarta bestia

Estudio bíblico escatológico

“Después de esto miraba yo en las visiones de la noche, y he aquí la cuarta bestia, espantosa y terrible y en gran manera fuerte, la cual tenía unos dientes grandes de hierro; devoraba y desmenuzaba, y las sobras hollaba con sus pies, y era muy diferente de todas las bestias que vi antes de ella, y tenía diez cuernos. Mientras yo contemplaba los cuernos, he aquí que otro cuerno pequeño salía entre ellos, y delante de él fueron arrancados tres cuernos de los primeros; y he aquí que este cuerno tenía ojos como de hombre, y una boca que hablaba grandes cosas” (Daniel 7: 7: 8)

A diferencia de algunos que hoy en día dicen tener sueños y revelaciones, pero que nada tienen que ver con la Palabra, Dios sí le habló al profeta Daniel. 

En el libro de Daniel, Dios reveló acerca de lo porvenir en cuanto al dominio mundial dos veces, aunque de manera diferente. Primeramente lo hizo a través de Daniel, interpretando este el sueño que tuvo el rey Nabucodonosor, (Dn. 2). En segundo lugar, lo reveló directamente a Daniel a través de sueño y visiones (Dn. 7: 1), y esta vez con algunos más detalles a considerar.

La visión de las cuatro bestias y su significado, le fue dada a Daniel para hacernos entender que Dios lo sabe todo, está al corriente de todo, y por encima de todo lo que tiene que ver con los asuntos de los hombres. 

Según el texto y su contexto, a Daniel se le comunicó lo que iba a acontecer en cuanto al proceso y fin del dominio mundial de los gentiles (ver Lc. 21: 24), es decir, con el fin del orden mundial existente en estos tiempos y tiempo próximo. También esto se puede entender, como el fin de esta civilización actual, tal y como la conocemos.

“Representación de las cuatro bestias de Daniel- Dn. 7: 1-8)”

1. Antecedentes
Dios quiso que Israel hubiera sido desde el principio, la nación cabeza de las naciones sobre la tierra; que Israel hubiera sido el canal para el gran reino mesiánico del Señor sobre toda la tierra, pero la condición expresa fue ser hallado fiel y obediente al Señor:

“Te pondrá Jehová por cabeza, y no por cola; y estarás encima solamente, y no estarás debajo, si obedecieres los mandamientos de Jehová tu Dios, que yo te ordeno hoy, para que los guardes y cumplas, y si no te apartares de todas las palabras que yo te mando hoy, ni a diestra ni a siniestra, para ir tras dioses ajenos y servirles” (Deuteronomio 18: 13, 14)

Pero como eso no se produjo, Israel pasó de ser cabeza a ser cola, por el momento.

Decimos “por el momento”, porque también Dios se dispuso de unos años especiales, para tratar con Israel y Jerusalén, preparando a Su pueblo para recibir un cambio de corazón y recibir la salvación (ver Ro. 11: 26), y estar listo para entrar en el Milenio, esta vez, como cabeza y no cola. Esos años especiales son las Setenta Semanas o 490 años, (ver Dn. 9: 24-27). De ese tiempo determinado, sólo queda por cumplirse siete años, los que se corresponden con el periodo de la Tribulación que viene sobre este planeta (ver http://www.centrorey.org/temas16.html)

Por la infidelidad de Israel, el reino del mundo fue entregado a los gentiles, y así pues, a partir de ese tiempo, cuatro imperios gentiles se levantaron hasta nuestros días. Estos imperios los veremos representados en esas cuatro bestias (Dn. 7: 3) o cuatro partes de la estatua de hombre que soñó el monarca Nabucodonosor (Dn. 2)

“Representación de la estatua que soñó Nabucodonosor con su descripción”

Esos cuatro sucesivos imperios han estado vinculados con Israel, pero teniendo dominio sobre Israel y molestia. Como veremos, esos cuatro reinos fueron el Babilónico o Caldeo, el Medo-Persa, el Griego-Macedonio y el Romano- este último conforme a su versión final también.

El pecado continuo de los de Judea, sin arrepentimiento nacional, finalmente provocó el juicio de Dios, del cual los profetas Jeremías, Habacuc y Sofonías habían dado suficiente advertencia por años.

El Dios de Israel, después de tantas y tantas veces advertir a Su amado pueblo de que, de continuar con su pecado iba a apartarse de él, a la postre ese juicio llegó a cumplirse. El Señor entregó en manos de Nabucodonosor, rey de Babilonia a Joacim rey de Judá, y parte de los utensilios de la casa de Dios (Dn. 1: 2). La deportación a Babilonia, ya profetizada por Jeremías, iba a durar sólo 70 años (Jer. 25: 11, Dn. 9: 2), pero el dominio de esos reinos sobre los judíos y su nación, iba a perpetuarse hasta nuestros días.

El Israel del reino del norte había caído tiempo atrás en manos de los asirios, hacia el 722 a.C.; ahora, con la cautividad de Judá, el juicio había llegado a su complexión final. Empezaba el tiempo de los gentiles, que siguió y continuará hasta bien entrada la Gran Tribulación la cual todavía ha de venir sobre este mundo, al poco que se levante el Anticristo (Ap. 13).

Pero al final de esa Gran Tribulación, se cumplirá lo siguiente:

“El séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y Él reinará por los siglos de los siglos (Apocalipsis 11: 15)

Al poco de cumplirse esto, aparecerá el Señor y todas sus huestes gloriosas para destruir hasta el último vestigio de la maldad y ruindad del imperio gentil – la cuarta bestia- y así establecer el Reino que llenará toda la tierra (Dn. 2: 35; Hab. 2: 14; Is. 11: 2)

Así pues, el período del tiempo del dominio de los gentiles, empezaba con la cautividad de Judá bajo Nabucodonosor, rey de Babilonia (2 Cr. 36: 17-21); desde entonces, Jerusalén ha sidohollada por los gentiles, hasta que los tiempos de los gentiles se cumplan” (Lucas 21: 24). Sabemos que esos tiempos están ya para terminar, entre otras cosas por el hecho de que los judíos reconquistaron su capital eterna el 7 de Junio de 1967. Pronto, muy pronto la última shabua – o semana de años – empezará (Dn. 9: 27) (ver http://www.centrorey.org/temas16.html)

Entendiendo mejor acerca del Reino
Así pues, reconsideremos todo esto: Daniel recibió Palabra del Señor con respecto a etapas sucesivas de dominio mundial gentil (no judío) a lo largo de los siglos. Esto iba a ser así – como ha sido y aún sigue siendo- hasta que se levante glorioso el Mesías conquistador, el cual derrocará todo dominio gentil sobre este planeta e instaurará un reino de paz a partir de Jerusalén e Israel. Esta última e importantísima consideración, fue profetizada por Isaías, tiempo atrás de Daniel, y también por Zacarías:

“He aquí mi Siervo, yo le sostendré; mi Escogido, en quien mi alma tiene contentamiento; he puesto sobre Él mi Espíritu; Él traerá justicia a las naciones... No se cansará ni desmayará, hasta que establezca en la tierra justicia; y las costas esperarán su ley” (Isaías 42: 1, 4)

“Después saldrá Jehová, y peleará con aquellas naciones, como peleó en el día de la batalla. Y se afirmarán sus pies en aquel día sobre el monte de los Olivos, que está en frente de Jerusalén al oriente” (Zacarías 14: 3, 4)

De quien tiene el Padre contentamiento y complacencia es de Su Hijo amado, Jesús (Mt. 3: 17). Jesús es también Jehová (Col. 2: 9). Por lo tanto, es de Jesucristo de quien hablan ambas porciones de la Escritura.

Por eso no deja de sorprendemos de que haya creyentes que prediquen y crean que este mundo tal y como lo conocemos, va a ir a mejor en todos los sentidos porque los cristianos iremos mejorándolo y transformándolo, cuando la Biblia nos dice clarísimamente, que hay un fin determinado y establecido del mismo, y que sólo Cristo en Su venida gloriosa cambiará todas las cosas, y lo hará en un momento y de forma absolutamente notoria:

“...una piedra fue cortada, no con mano, e hirió a la imagen en sus pies de hierro y de barro cocido, y los desmenuzó. Entonces fueron desmenuzados también el hierro, el barro cocido, el bronce, la plata y el oro, y fueron como tamo de las eras del verano, y se los llevó el viento sin que de ellos quedara rastro alguno. Mas la piedra que hirió a la imagen fue hecha un gran monte que llenó toda la tierra (Daniel 2: 34, 35)

La piedra cortada no con mano humana destruye el sistema mundial de los gentiles con un golpe repentino y drástico, y no por medio de un proceso gradual de conversión y asimilación. Esa piedra es la instauración del Reino Milenial, por el propio Mesías Jesucristo en su regreso glorioso Esa piedra llegará a convertirse en un gran monte que llenará toda la tierra: el Reino Mesiánico (véase también Is. 2: 1-4; 11: 1-10; Is. 53: 10-12; 54; 60; 61: 3; 62: 11, etc.)

Ese será el verdadero Reino visible para todos los que estén en pie en ese tiempo, que se prolongará hacia la eternidad (ver Ap. 20; 21):

“Y en los días de estos reyes el Dios del cielo levantará un reino que no será jamás destruido, ni será el reino dejado a otro pueblo; desmenuzará y consumirá a todos estos reinos, pero él permanecerá para siempre” (Daniel 2: 44)

Nótese que quien levanta el Reino no es mano humana, sino el Dios del cielo. Por lo tanto, ¡que nadie ose decir que es la Iglesia la que levantará o levanta ese Reino!, de otra manera, debería también desmenuzar y consumir los reinos de este mundo (y hacerlo de una vez). La Iglesia en esta tierra tiene la encomienda de luchar, pero no contra sangre ni carne, sino espiritualmente (ver Efesios 6: 12)

El problema estriba en cuanto al entendimiento del Reino. Tanto “el reino de Dios”, como “el reino de los Cielos”, son expresiones análogas las cuales se refieren al dominio de Dios sobre todos aquellos que le pertenecen. El reino es ahora manifestado sobre el corazón de los creyentes (Lc. 17: 21), y un día será establecido literalmente en un reino terrenal (Dn. 2: 34, 35; Ap. 20: 4-6). Así pues, el reino de Dios es una realidad presente, pero en su sentido completo es un hecho de cumplimiento futuro.

Cuando vuelva el Rey, vendrá el Reino.

Nótese también, que la Palabra nos dice que no habrá más bestias o imperios gentiles después de la cuarta bestia, es decir que Roma será el último: “Y en los días de estos reyes el Dios del cielo levantará un reino...” (Dn. 2: 44). Esto es importante tenerlo en mente.

2. Las tres primeras bestias/la estatua de metales
La visión de los imperios mundiales conforme al sueño de Nabucodonosor, interpretado por Daniel, presenta el curso y la consumación del “tiempo de los gentiles”, es decir, de los imperios mundiales de los gentiles. Acordémonos que esos tiempos de los gentiles comenzaron con el cautiverio de Judá bajo Nabucodonosor (2 Cr. 36: 1-21), tiempo desde el cual Jerusalén ha estado bajo el dominio gentil.

En el primer año del reinado de Belsasar, hijo de Nabucodonosor, rey de Babilonia, allá por el 555 a.C., narra la Escritura que el varón Daniel tuvo un sueño y visiones de su cabeza mientras estaba en su lecho” (Dn. 7: 1). Todo ello lo puso por escrito, y dio a conocer lo principal de su experiencia (leer Dn. 7: 2-8)

Vio que loscuatro vientos del cielo combatían en el gran mar” (Dn. 7: 2). El gran mar es el Mediterráneo, lo cual nos habla de una ubicación geográfica común para todos esos imperios, y esos vientos nos sugieren una gran batalla espiritual angelical. Cuando terminó ese combate, el resultado fue el surgimiento de cuatro bestias del mar, las cuales describiremos, y que tuvieron vínculos fuertes con ese mar y sus habitantes.

Curiosamente otra bestia posterior surgió del mismo mar, la que vio Juan en el Apocalipsis (Ap. 13: 1, 2). Una bestia casi inenarrable, la última expresión de esa cuarta bestia de Daniel, compuesta por partes de las primeras tres, y que encarnará el propio Anticristo. Esa bestia surgirá para la Tribulación que viene.

Las cuatro bestias, se correspondían también con las cuatro partes de la estatua humana que Nabucodonosor soñó en el segundo año de su reinado sobre Babilonia, allá por el 604 a.C. Leámoslo:

“Esta imagen, que era muy grande, y cuya gloria era muy sublime, estaba en pie delante de ti, y su aspecto era terrible. La cabeza de esta imagen era de oro fino; su pecho y sus brazos, de plata; su vientre y sus muslos, de bronce; sus piernas, de hierro; sus pies, en parte de hierro y en parte de barro cocido” (Daniel 2: 31-33)

La imagen metálica que Nabucodonosor vio en su sueño, el cual nadie pudo interpretar, sino sólo Daniel, representa el rumbo y realidad futura – a partir del tiempo de Daniel - de los imperios gentiles del mundo. Si se presta atención, esos gobiernos se van deteriorando en orden sucesivo hasta que Dios por Cristo establece con rotundidad Su Reino, y todo ello es fácil de apreciar desde una perspectiva histórica.

La estatua de Nabucodonosor con sus diversas descripciones”

Los siguientes son los elementos que componían esa imagen: Oro, plata, bronce, hierro, y hierro con barro. Así pues, en cuanto a esa estatua de hombre, según lo narra Daniel la configuración de metales va del más noble al más llano. Eso sugiere, de arriba a abajo, una reducción del gobierno absoluto de los reyes de cada porción. En cambio, lo que el metal pierde en fineza, lo aumenta en fuerza. Esto último es indicativo del aumento del poderío militar de cada imperio...hasta llegar a nuestros días con las armas nucleares y de destrucción masiva.

Los pies de hierro y de barro, representan la forma final del dominio gentil del mundo, antes que Israel vuelva a recibir el dominio con la venida gloriosa del Mesías. Esa forma final de dominio gentil, será la más pavorosa y atroz que el mundo jamás haya conocido, aunque gracias a Dios será muy breve, sólo durará 42 meses: será un renovado poder romano u occidental encabezado por la Bestia Anticristo (Ap. 13; 17: 11-13; Dn. 7: 7, 8)

El Señor Jesucristo habló acerca de esos días que están por venir, y en el contexto de la Gran Tribulación. Veámoslo:

“porque habrá entonces gran tribulación, cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá. Y si aquellos días no fuesen acortados, nadie sería salvo; mas por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados(Mateo 24: 21, 22)

Pero para entender mejor todo esto, primeramente analicemos cada una de esas partes, que se corresponden como decimos, con cada una de las bestias de Daniel 7: 3, y con las partes de la estatua del sueño de Nabucodonosor.

La primera bestia o la cabeza de oro
“Y dondequiera que habitan hijos de hombres, bestias del campo y aves del cielo, él los ha entregado en tu mano, y te ha dado el dominio sobre todo; tú eres aquella cabeza de oro (Daniel 2: 38)

La cabeza de la imagen que era de oro, se correspondía con el rey vigente en los días de Daniel, Nabucodonosor y su imperio. Él fue el mandatario del Imperio Caldeo o Babilónico, 605-539 a.C. El oro era emblemático en Babilonia. Todo lo que se quería exaltar, se cubría de oro, y podemos argumentar que el oro definía muy bien ese imperio gentil. Oro y fastuosidad.

Veamos ahora Daniel 7: 4, el sueño y visiones que tuvo Daniel directamente de parte de Dios:

“La primera era como león, y tenía alas de águila. Yo estaba mirando hasta que sus alas fueron arrancadas, y fue levantada del suelo y se puso enhiesta sobre los pies a manera de hombre, y le fue dado corazón de hombre”

“La primera bestia;...era como león, y tenía alas de águila” (Dn. 7: 4)

Así pues, la primera bestia, que era como un león y tenía alas de águila, se corresponde con la cabeza de oro, que a su vez representaba al propio Nabucodonosor (ver Dn. 2: 38; 7: 4). Los animales alados eran un tema recurrente en la decoración tanto de Asiria como de Babilonia. Daniel estaba acostumbrado a ver tales representaciones por todas partes, símbolos de poder babilónico y de la religión de los caldeos. El dios Marduk (el dios babilónico) era representado conduciendo un carro, arrastrado por leones con alas de águila (1)

El león era la representación de Babilonia, por su poder, y su rapacidad. Los leones alados eran parte importante de la ornamentación de esa gran ciudad, y representaban la grandeza del imperio del hombre. Montaban guardia en las puertas de los palacios reales de Babilonia.

Mientras Nabucodonosor tenía alas de águila, él volaba en su arrogancia y soberbia, hasta que esas alas le fueron arrancadas (léase Daniel 4 referente al trato duro que recibió de parte de Dios, que hasta perdió su noción de humano). Esa bestia leonina, símbolo del orgullo, fue humillada y cambiada, hasta el punto de recibir corazón de hombre. Eso implica el resultado del trato de Dios en la vida de Nabucodonosor:

“Mas al fin del tiempo yo Nabucodonosor alcé mis ojos al cielo, y mi razón me fue devuelta; y bendije al Altísimo, y alabé y glorifiqué al que vive para siempre, cuyo dominio es sempiterno, y su reino por todas las edades” (Daniel 4: 34)

“Mapa del Imperio Babilónico de Nabucodonosor”

La segunda bestia o el pecho y brazos de plata
“Y he aquí otra segunda bestia, semejante a un oso, la cual se alzaba de un costado más que del otro, y tenía en su boca tres costillas entre los dientes; y le fue dicho así: Levántate, devora mucha carne” (Daniel 7: 5)

“Y después de ti se levantará otro reino inferior al tuyo; La imagen... su pecho y sus brazos, de plata” (Daniel 2: 39, 32)

La segunda bestia se corresponde con el imperio Medo-Persa, en correspondencia con el pecho y los brazos de plata de la estatua de Nabucodonosor.

“Representación de la segunda bestia;...semejante a un oso...” Dn. 7: 5

Este fue el imperio que sucedió al Babilónico, 538-333 a.C. Como puede apreciarse, era un imperio constituido por dos partes, los Medos (Media), y los Persas (Persia). Aunque fuertes, uno era lo era más que el otro, de ahí que la bestia semejante a un oso se alzara más de un costado que de otro. Persia era más fuerte que Media. Según Scofield, las tres costillas en la boca se refieren al triple dominio de su imperio, a saber, Media, Persia y Babilonia. En cuanto a levantarse y devorar mucha carne, son las conquistas arrolladoras efectuadas contra Lidia, Babilonia, Egipto, etc. Según La Haye, no obstante, las tres costillas en la boca simbolizan los tres reinos regionales conquistados por los medos y persas, a saber: Lidia, Babilonia y Egipto. Fuere como fuere, la fuerza del imperio Medo-Persa fue muy notable.

La plata fue el instrumento de pago de los tributos, de modo que la plata es símbolo de ese segundo imperio dominador. En Persia la plata abundaba, y los persas eran tremendamente bien organizados. Impusieron un sistema perfecto de recaudación de impuestos en todas las regiones del Imperio, a las que obligaban el pago de los mismos en plata (2)

Ese imperio Medo-Persa, no tuvo la gloria y esplendor de Babilonia y su oro, pero sí tuvo más fuerza, ya que prevaleció y conquistó Babilonia. También su poderío económico era grande, aunque no tuviera los efectos deslumbrantes de Babilonia.

“Mapa del Imperio Medo-Persa en tiempos de Darío 521-486 a.C.”

La tercera bestia o el vientre y los muslos de bronce
“Después de esto miré, y he aquí otra, semejante a un leopardo, con cuatro alas de ave en sus espaldas; tenía también esta bestia cuatro cabezas; y le fue dado dominio” (Daniel 7: 6)

“luego un tercer reino de bronce, el cual dominará sobre toda la tierra; su vientre y sus muslos, de bronce”. (Daniel 2: 39; 32)

“Representación de la tercera bestia”

Escribe el Hno. Freddy Monterroza: “Un soldado medo-persa vestía un turbante, una túnica superior con mangas largas y pantalones, este vestuario era confeccionado de tela. Pero un soldado griego llevaba un casco de bronce, una coraza de bronce, un escudo de bronce y una espada de bronce” (3)

Los egipcios llamaban a los griegos los “hombres de bronce”, ya que las corazas de los soldados griegos hechas con ese metal, llamaban poderosamente la atención de aquéllos.

Podemos entender el efecto aterrador que provocaría la visión del ejército griego en el campo de batalla.

En Ezequiel 27: 13, leemos: Javán, Tubal y Mesec comerciaban también contigo; con hombres y con utensilios de bronce comerciaban en tus ferias”

Javán es Grecia en hebreo, y como puede verse, ya en tiempos de Ezequiel Grecia (Javán) era entendida en el tratamiento y uso del bronce.

Ese nuevo imperio fue el que inició el joven macedonio Alejandro Magno, (nacido el año 356 a.C.) El leopardo nos habla de fuerza y sobre todo, de rapidez y sagacidad a la hora de atacar. Ese imperio llegó a ser vastísimo, desde Europa, hasta África, hasta la India.

Las cuatro alas de ave a las espaldas del leopardo, indican la tremenda celeridad con la que conquistó. Alejandro en pocos años, conquistó el Imperio Persa, incluyendo Anatolia, Siria, Fenicia, Judea, Gaza, Egipto, Bactriana y Mesopotamia, y amplió las fronteras de su propio imperio hasta la región del Punjab (India). Incluso, antes de su muerte, Alejandro había hecho planes para girar hacia el oeste y conquistar Europa.

“Busto de Alejandro Magno”

Las cuatro cabezas representan a los cuatro generales, los llamados diádicos, que tras Alejandro, el cual murió muy joven, se repartieron el imperio en cuatro partes. Esos generales, cada uno de ellos quedóse al mando de Macedonia (Grecia),  Tracia, Siria, y Egipto.

“Mapa del Imperio de Alejandro”

3. La cuarta bestia
“Después de esto miraba yo en las visiones de la noche, y he aquí la cuarta bestia, espantosa y terrible y en gran manera fuerte, la cual tenía unos dientes grandes de hierro; devoraba y desmenuzaba, y las sobras hollaba con sus pies, y era muy diferente de todas las bestias que vi antes de ella, y tenía diez cuernos. Mientras yo contemplaba los cuernos, he aquí que otro cuerno pequeño salía entre ellos, y delante de él fueron arrancados tres cuernos de los primeros; y he aquí que este cuerno tenía ojos como de hombre, y una boca que hablaba grandes cosas” (Daniel 7: 7: 8)

“Dijo así: La cuarta bestia será un cuarto reino en la tierra, el cual será diferente de todos los otros reinos, y a toda la tierra devorará, trillará y despedazará” (Daniel 7: 23)

“sus piernas, de hierro; sus pies, en parte de hierro y en parte de barro cocido... Y el cuarto reino será fuerte como hierro; y como el hierro desmenuza y rompe todas las cosas, desmenuzará y quebrantará todo. Y lo que viste de los pies y los dedos, en parte de barro cocido de alfarero y en parte de hierro, será un reino dividido; mas habrá en él algo de la fuerza del hierro, así como viste hierro mezclado con barro cocido. Y por ser los dedos de los pies en parte de hierro y en parte de barro cocido, el reino será en parte fuerte, y en parte frágil. Así como viste el hierro mezclado con barro, se mezclarán por medio de alianzas humanas; pero no se unirán el uno con el otro, como el hierro no se mezcla con el barro” (Daniel 2: 33; 40-43)

Las tres porciones escriturales se corresponden con el mismo imperio, que no puede ser otro sino el Imperio Romano, esa cuarta bestiaespantosa y terrible y en gran manera fuerte” (Dn. 7: 7). Históricamente todo esto está más que comprobado.

“Representación de la cuarta bestia”

No existe animal alguno semejante a lo descrito por Daniel; aún él mismo aseguró que  la cuarta bestia era muy diferente de todas las bestias que vio antes que ella (Dn. 7: 7). Se trata de una bestia imperio única, y sin lugar a dudas apunta al Imperio Romano, representado por el hierro y su fuerza. De hierro está descrito ese Imperio (Dn. 2: 40), así como los dientes de esa bestia espantosa lo son también. Esto último nos habla de la tremenda fuerza militar incomparable de Roma. Los ejércitos romanos utilizaban armaduras de hierro y fueron conocidos como las legiones de hierro de Roma, fuertes e invencibles.

Como venimos argumentando, todas esas bestias o imperios gentiles a partir de Babilonia, tuvieron una vinculación muy especial con Israel, siempre para el mal. Roma no fue una excepción, sino todo lo contrario. Escribe el comentarista de Matthew Henry:

“La terrible crueldad de los soldados romanos es patente en todas las páginas de la historia; en especial, en la destrucción de Jerusalén el año 70 d.C.”

“La toma de Jerusalén por los soldados de Tito en el 70 d.C.”

Pero Roma no fue una realidad independiente de otras. La Escritura en Daniel 2, nos dice que las piernas no eran totalmente de hierro, sino también de bronce, en cuanto a los muslos:

“La cabeza de esta imagen era de oro fino; su pecho y sus brazos, de plata; su vientre y sus muslos, de bronce; sus piernas, de hierro; sus pies, en parte de hierro y en parte de barro cocido” (Daniel 2: 32, 33)

“...espantosa en gran manera, que tenía dientes de hierro y uñas de bronce...” (Daniel 7: 19)

La historia nos dice que Roma estuvo bajo la poderosa influencia de la cultura griega, hasta el punto de compartir sus mismos dioses. Decimos esto, porque es de destacar el tremendo peso e influencia que Grecia, como principal exponente de lo gentil, tiene también en la actual sociedad occidental.

No obstante, Roma fue absolutamente devastadora en sus conquistas de los pueblos; o bien imponiendo la “pax romana”, o bien esgrimiendo la espada y castigando con la cruz. Lo primero era un sometimiento a partir de una paz impuesta, lo segundo era la destrucción total de las comunidades que conquistaba. Todo ello se corresponde con que la bestia devoraba y desmenuzaba, y las sobras hollaba con sus pies” (Dn. 7: 7)

“Mapa del Imperio Romano en época de Trajano. A diferencia de los otros tres imperios, el romano avanzó mucho más hacia el oeste y el norte – hacia Europa”

El devenir de la cuarta bestia
Si nos apercibimos bien, esa cuarta bestia, también representada por las piernas y los pies de la estatua del sueño de Nabucodonosor, sufre un proceso o devenir. Irrumpe en la escena mundial siendo fuerte como el hierro (Dn. 2: 40), y usando la fuerza del hierro, pero conforme avanza hacia los pies, nos damos cuenta de que no son sólo de hierro, sino que parte de ellos son barro. Es evidente que pierde fuerza al mezclarse el hierro con el barro. El barro no es un metal, y es débil, y tampoco se mezcla bien con el hierro; ¿qué querrá decir todo esto?

La cuarta bestia sufrió una transformación, hasta el punto de aparentar estar muerta, pero en un momento dado, resurgirá con ímpetu de nuevo con sus diez cuernos sobre su cabeza. Evidentemente, esos diez reyes (o reinos) dominantes, deberán aparecer en el contexto del Imperio Romano renacido, ya que de ninguna manera existieron en el antiguo Imperio Romano. Estudiémoslo detenidamente.

Por la historia sabemos que el Imperio Romano como tal tuvo su fuerza imparable como la fuerza del hierro, hasta que siendo ya notoria su decadencia en hacia el año 395, el emperador Teodosio decidió dividir el imperio entre sus dos hijos, Arcadio y Honorio , para poder gobernar mejor tanto territorio. Así pues el Imperio Romano se divide en el Imperio Oriental con capital en Bizancio con Arcadio como emperador, y el Imperio Occidental con Roma como capital, con Honorio. Esta división en dos, se correspondería con las dos piernas de hierro de la estatua del sueño de Nabucodonosor.

Finalmente en el año 476 d.C., Odoacro depuso al último emperador de Occidente, Rómulo Augústulo, y el Imperio Romano como tal dejó aparentemente de existir, aunque prosiguió la parte oriental del Imperio (el Imperio Bizantino), que cayó en el año 1453... pero, ¿fue realmente así? En el sentido natural, quizás sí, pero en el sentido espiritual, no.

No perdamos el enfoque del asunto. Con la extinción del Imperio Romano como tal, la cuarta bestia no muere, sólo se adormece – o más bien, cambia de estrategia. No olvidemos que la cuarta bestia es Roma, y será así hasta el final.


Segunda Parte

La Gran Ramera; los diez cuernos/los dedos de los pies; La Comunidad Económica Europea y el cuerno pequeño.

Estudio bíblico escatológico

1. La Gran Ramera:
Con la extinción del Imperio Romano como tal, la cuarta bestia no muere, sólo se adormece, o más bien, sólo cambia de estrategia. No olvidemos que la cuarta bestia es Roma, y será así hasta el final de los días del tiempo de los gentiles. Decimos esto, porque en ese momento, la cuarta bestia toma la forma de una mujer, de una mujer ramera, y Juan recibe la revelación del asunto:

“La mujer que has visto es la gran ciudad que reina sobre los reyes de la tierra (Apocalipsis 17: 18) Esa gran ciudad es sin duda alguna, Roma. La explicación es la siguiente:

Roma se perpetuó a través de los pontífices romanos, los altos representantes de la Gran Ramera de Apocalipsis (Ap. 17: 5) hacia su trato con los reyes y emperadores europeos súbditos de ella. La Biblia nos habla así:

“Vino entonces uno de los siete ángeles que tenían las siete copas, y habló conmigo diciéndome: Ven acá, y te mostraré la sentencia contra la gran ramera, la que está sentada sobre muchas aguas, con la cual han fornicado los reyes de la tierra, y los moradores de la tierra se han embriagado con el vino de su fornicación (Apocalipsis 17: 1, 2)

“Representación de la mujer ramera de Apocalipsis 17”

Roma ha mantenido su poder sobre los hombres, esta vez a través del temor supersticioso de la falsa religión y la amenaza de su excomunión entre otras cosas, empezando con los mismos reyes y emperadores, y por más de 1.500 años. Podríamos considerar que esa forma de poder es también propia de la del hierro, en una más sofisticada expresión.

Vemos que el poder de esa mujer ramera para engañar, seducir, dominar y hacer su voluntad no descansa en ella, sino que le viene directamente del diablo:

“...vi a una mujer sentada sobre una bestia escarlata llena de nombres de blasfemia, que tenía siete cabezas y diez cuernos” (Apocalipsis 17: 3)

Desde su inicio, la Gran Ramera, ha ejercido toda la autoridad de la primera bestia - el Anticristo – (Ap. 13: 12), porque esa bestia sobre la cual está sentada es el mismo Anticristo (o su espíritu demoníaco) (ver Ap. 17: 7-11). Al estar sentada, eso significa que depende de su poder. Esto último nos lleva a la consideración ineludible de que esa mujer ramera es en apariencia religiosa, y está comandada por el Falso Profeta (ver Apocalipsis 13: 11ss), quien a su vez está justo por debajo de la bestia Anticristo. El Anticristo tiene más autoridad y poder, porque el diablo le ha dado su poder y su trono (ver Ap. 13: 2b)

Esa mujer de Roma, ha ostentado, y ostenta lujos y riquezas sin fin:

“Y la mujer estaba vestida de púrpura y escarlata, y adornada de oro, de piedras preciosas y de perlas, y tenía en la mano un cáliz de oro lleno de abominaciones y de la inmundicia de su fornicación” (Apocalipsis 17: 4)

La riqueza del Vaticano es inconmensurable, y de todos es sabido que es la organización más rica y opulenta sobre el planeta. Su riqueza siempre ha venido por el engaño, por acuerdos con los reyes y poderes fácticos, la usurpación y el latrocinio a lo largo de los siglos. Es decir, por el fruto de su fornicación espiritual (Ap. 17: 2).

“La iglesia católica es la mayor potencia financiera, acumuladora de riqueza y propietaria de bienes que existe actualmente. Posee más riquezas materiales que cualquier otra institución, corporación, banco, fiduciaria, gobierno o estado en todo el mundo. Por tanto, el papa, como administrador visible de esta inmensa riqueza, es la personas más rica del siglo XXI. Nadie puede calcular en forma realista cuánto vale él en términos de billones de dólares".

Otra consideración es la siguiente. Así como los judíos fueron perseguidos a lo largo de todo el tiempo de los gentiles, vemos también que una de las tareas de esa mujer ramera, es decir, falsa desposada de Cristo, fue y es, la de eliminar a los verdaderos creyentes, y también a los judíos. Fue así, y así seguirá siendo durante la Gran Tribulación:

“y en su frente un nombre escrito, un misterio: BABILONIA LA GRANDE, LA MADRE DE LAS RAMERAS Y DE LAS ABOMINACIONES DE LA TIERRA. Vi a la mujer ebria de la sangre de los santos, y de la sangre de los mártires de Jesús; y cuando la vi, quedé asombrado con gran asombro” (Apocalipsis 17: 5, 6). Ver también Ap. 13: 15; 6: 9-11; 7: 9, 14; 20: 4.

Roma, en este caso, la mujer ramera de Apocalipsis, a través de sus Cruzadas, y de su Inquisición, mandó exterminar a millones, y mayormente esa encomienda la llevó a cabo a través de sus súbditos, los reyes y emperadores, los cuales la obedecían al punto la mayoría de las veces, a lo largo de su periplo infernal.

“La Inquisición, o auto de fe: Se buscaba la confesión del reo para lo cual era válido emplear el tormento. La sentencia podía ser el cortarle la cabeza -si el reo abjuraba- o la muerte en la hoguera, que ejecutaban los representantes del Estado, previo torturas indecibles”

A. La formación de la Gran Ramera
Consideremos desde la historia como pasó el espíritu de la cuarta bestia, de los emperadores o césares romanos a los dirigentes de la mujer ramera, la Gran Ramera, llamada también BABILONIA LA GRANDE (Ap. 17: 5); es decir, la falsa iglesia de Cristo. Pero antes sería conveniente verter aquí una información detallada que muy pocos tienen, y que ayudará a todos a entender mucho mejor como fue el proceso.

La falsa iglesia de Cristo en Roma empezó poco a poco, cuando subrepticiamente el césar Nerón empezó en serio a combatir in situ al verdadero cristianismo. Nerón, y los que le siguieron, entendieron perfectamente que el verdadero cristianismo era una terrible amenaza para ellos, porque los cristianos no reconocían a César como a dios. De ese modo, si el cristianismo auténtico avanzaba, los césares romanos iban a perder el poder y el control sobre el pueblo.

Por ello, con el fin de detener ese avance de la verdadera fe, y dándose cuenta que los métodos tradicionales como la persecución a muerte, la tortura, etc. de hecho sólo provocaban que los verdaderos cristianos todavía se fortalecieran más en el Señor y en Su Palabra, Nerón investigó y puso en marcha otros procedimientos.

“Muchos cristianos murieron a manos de los crueles césares romanos, pero eso hizo que muchos se fortalecieran en la fe”

Nerón usó de métodos de persecución muy sofisticados. Uno de ellos fue el organizar iglesias cristianas falsas; varias de ellas usaban del recinto de las sinagogas para reunirse, facilitando el que los interesados en la fe, o ya creyentes, se acercaran. Al principio, la intención de hacer así era para atraer a los creyentes y capturarlos.

La doctrina que enseñaban, era una perversión de la doctrina de Cristo, donde la figura del endiosado césar no perdía un ápice sino todo lo contrario; además fácilmente se acomodaban a la pecaminosidad de las gentes. Con el tiempo, esas falsas iglesias levantadas por Nerón, se convirtieron en el catolicismo romano.

El emperador Constantino siguió el mismo patrón que Nerón, pero ya en su máxima expresión y escala. Para entonces ya no era necesario capturar a los creyentes, porque la inmensa mayoría eran creyentes de la incipiente Gran Ramera.

Como decimos, el cristianismo había crecido mucho ya por los tiempos de ese emperador; un muy adulterado cristianismo por las razones expuestas. El diablo entonces tuvo su gran oportunidad. Constantino, obviamente inspirado por Satanás mintió a todos diciendo que se había convertido en cristiano. Proclamó un edicto de tolerancia para los cristianos, pero sólo para los que profesaran ese cristianismo pervertido, y estableció la “religión cristiana” como la única del imperio. Llegó, por tanto a erigirse como el jefe religioso del imperio romano. En ese momento ostentaba tanto el poder civil y militar, como el religioso.

Los verdaderos cristianos, sabían por el Espíritu Santo que todo ello era una falsedad y que Constantino era un anticristo, y tuvieron que ocultarse (Prov. 28: 12); al poco, el catolicismo romano, la Gran Ramera, arrasaba Europa.

Como fue antes, es ahora
Si nos damos cuenta, algo muy parecido está ocurriendo en nuestros días. Satanás no ha podido destruir la Iglesia con métodos agresivos y violentos, como tampoco lo pudo hacer al principio; ¿qué hace ahora? Hace igual que como cuando inspiró a Nerón, a través de levantar falsas iglesias cristianas, o mejor definido: falsos modelos, falsos maestros, falsas doctrinas, que se entremezclan y se expanden en todo el seno eclesial. Un ejemplo de esto último lo tenemos en el G12 y sus Encuentros , la falsa neo reforma apostólica y profética, el ecumenismo, el falso avivamiento y la falsa reforma mundial, el dominionismo, el neopentecostalismo, el reemplacismo, el falso movimiento mesiánico, etc. etc. todos ellos muy coligados entre sí, para dar una mayor apariencia de peso y consistencia ante los ojos de los incautos que son muy desconocedores de la Palabra y de su puesta en práctica.

Todas esas perversiones del cristianismo y otras, gozan de un amplio espectro sobre todo en el continente americano, donde es evidente que el Espíritu Santo desde hace unos pocos años se está moviendo fuertemente.

Lo mismo que ocurrió en los albores del cristianismo en Roma, está ocurriendo en el Nuevo Mundo ahora (lo último de la tierra). ¡Cristo está a las puertas!

Así como vivían encantados aquellos creyentes de la incipiente Gran Ramera; así viven esos creyentes aludidos de hoy en día. No es necesario recalcar que el subproducto de toda esta apostasía será el levantamiento de la falsa iglesia mundial del Falso Profeta; la última y más poderosa expresión de la Gran Ramera.

Así como se logró levantar la iglesia católica y romana en su día, de la misma manera se logrará levantar la iglesia católica (es decir universal) del Falso Profeta, no sólo con recogidos del mundo católico romano y otros, sino, y especialmente, con muchos del mundo evangélico, que evidentemente, o han apostatado o están en camino de hacerlo, o nunca fueron renacidos.

B. Traspaso de espíritu
Después de Constantino, el peso del espíritu de Falso Profeta y jefe de la falsa iglesia de Cristo, vino a recaer paulatinamente en la figura del obispo de Roma. Se produjo un traspaso de espíritu.

El Imperio Romano como tal, dejó de existir en el 476 d.C., pero el césar romano, llamado también Pontifex Maximus o Sumo Pontífice, fue personificado ciento y pico de años más tarde de esa fecha en la figura del falso obispo de Roma, el cual ostenta el título blasfemo de Sumo Pontífice (*). Por lo tanto, la saga del Imperio Romano, prosiguió a través de los papas romanos hasta la fecha.

(*) “No olvidemos que el único Sumo Pontífice, es decir, el único Mediador entre Dios y los hombres, es Jesucristo hombre (1 Ti. 2: 5)”

Bonifacio III (606-607), fue el primer papa romano oficialmente coronado como “Sumo Pontífice” (Pontifex Maximus), el mismo título que tenían los antiguos césares.

Pero la Roma político-religiosa, nunca ha querido estar sola. Como ramera que es, siempre ha anhelado que un hombre la protegiera, la levantara y la cubriera. Ese hombre es el Anticristo. Ahora bien, la Bestia Anticristo sólo puede levantarse una sola vez, y en el tiempo destinado para que lo haga, y cuando eso ocurra el Falso Profeta hará que “la tierra y los moradores de ella adoren a la primera bestia (el Anticristo)” (Ap. 13: 12)

No obstante, la Roma de los papas siempre ha intentado levantarlo a lo largo de su terrible y longeva historia.

El papa León III proclamó a Carlomagno emperador en la iglesia de San Pedro (Roma) el día de Navidad del año 800. Así surgió el Imperio Carolingio (768-814) que fue fundado por el Rey de los francos, Carlomagno, quien buscó una recuperación activa en los ámbitos políticos, religiosos y culturales del Imperio Romano

“Carlomagno”

Poco después, y una vez disuelto ese imperio, surge el Sacro Imperio Romano Germánico, que fue la unión política de un conglomerado de estados de Europa Central que se mantuvo desde la Edad Media hasta inicios de la Edad Contemporanea Formado en el año 962, el Sacro Imperio fue la entidad predominante de Europa central durante casi un milenio, hasta su disolución oficial en 1806 por Napoleón I.

“Mapa de la ocupación del llamado Sacro Imperio Romano Germánico”

Luego, entre otros intentos, vino el Tercer Reich (el Tercer Reino) protagonizado por un tipo de Anticristo sin igual, Adolfo Hitler. Este contaba al Sacro Imperio Romano Germánico como el primer Reich, al Imperio Alemán de 1871 como el segundo y a su propio régimen como el tercero...El Vaticano estaba encantado con su hijo Adolfo, pero Adolfo Hitler no podía ser el cuerno 11, es decir, el Anticristo, ya que entre otras cosas, no tenía sangre real en sus venas.

Haciendo una exégesis, el cuerno 11 se corresponderá sin duda con un monarca europeo, ya que ese es el sentido de la Escritura.

Todos aquellos, fueron atisbos e intentos de levantar al que sin duda vendrá a este mundo, aunque gracias a Dios por muy poco tiempo. Todos esos fracasos fueron anunciados hace miles de años por el Señor en el libro de Daniel:

“Y lo que viste de los pies y los dedos, en parte de barro cocido de alfarero y en parte de hierro, será un reino dividido; mas habrá en él algo de la fuerza del hierro, así como viste hierro mezclado con barro cocido... Así como viste el hierro mezclado con barro, se mezclarán por medio de alianzas humanas; pero no se unirán el uno con el otro, como el hierro no se mezcla con el barro(Daniel 2: 41, 43)

La imposibilidad de la unión entre el hierro y el barro nos habla de la irrealidad de la consecución de un imperio unido y fuerte, tal y como la historia nos lo cuenta, y esta será la norma, hasta que aparezca y se muestre en su furor la Bestia Anticristo, aunque sólo tendrá 42 meses para realizar su funesta acción (Dn. 7: 25b).

Pero justo antes, la Escritura nos dice que se han de levantar diez reyes, a modo de diez cuernos de la cuarta bestia, algunos de los cuales serán barro. Tres de ellos serán eliminados (Dn. 2: 42; 7: 8)

2. Diez cuernos/los dedos de los pies
La cuarta bestia...era muy diferente de todas las bestias que vi antes de ella, y tenía diez cuernos...y los diez cuernos significan que de aquel reino se levantarán diez reyes...” (Daniel 7: 7, 24)

“lo que viste de los pies y los dedos, en parte de barro cocido de alfarero y en parte de hierro, será un reino dividido; mas habrá en él algo de la fuerza del hierro, así como viste hierro mezclado con barro cocido. Y por ser los dedos de los pies en parte de hierro y en parte de barro cocido, el reino será en parte fuerte, y en parte frágil. Así como viste el hierro mezclado con barro, se mezclarán por medio de alianzas humanas; pero no se unirán el uno con el otro, como el hierro no se mezcla con el barro” (Daniel 2: 41-43)

La cuarta bestia de Daniel posee diez cuernos, los cuales se corresponden con los diez dedos de los pies de la estatua del sueño de Nabucodonosor, tal y como hemos leído. ¿Qué querrá decir todo esto?

El cuerno es señal de poder y autoridad. En este caso, el ángel le especifica a Daniel que esos diez cuernos son diez reyes que ostentarán un poder especial en el Imperio Romano renacido.

“Representación de la Gran Ramera con todas las naciones y gentes sujetas a ella, enarbolando la bandera de Europa. Nótese que cabalga un toro, símbolo de España. Como poco, la imagen no deja de ser harto sugerente”

Esa será la expresión final y más atroz de la cuarta bestia de Daniel, más aún cuando se erija el cuerno número 11 (Dn. 7: 24, 25)

“Y los diez cuernos que has visto, son diez reyes, que aún no han recibido reino; pero por una hora recibirán autoridad como reyes juntamente con la bestia. Estos tienen un mismo propósito, y entregarán su poder y su autoridad a la bestia” (Apocalipsis 17: 12, 13)

Seguimos leyendo un poco más abajo:

“Me dijo también: Las aguas que has visto donde la ramera se sienta, son pueblos, muchedumbres, naciones y lenguas. Y los diez cuernos que viste en la bestia, éstos aborrecerán a la ramera, y la dejarán desolada y desnuda; y devorarán sus carnes, y la quemarán con fuego(Ap. 17: 15, 16)

Cuando el papel de la Gran Ramera, la que ha ostentado el mantener latente a la cuarta bestia durante todo el tiempo desde la caída del Imperio Romano haya terminado, porque esos diez reyes más el cuerno número once hayan ya recibido la autoridad, entonces será vergonzosamente destruida ante todos. Nótese que la Bestia Anticristo no es mencionada aquí, eso será cosa de los diez dirigentes. Posiblemente a raíz de ese suceso, el Anticristo se volverá contra tres de esos cuernos (Dn. 7: 8), y los reemplazará por otros tres reinos/reyes. Esto último es sólo una hipótesis.

¿Qué es lo que les retiene?
Hablemos más de todo esto, pero antes, hagamos un pequeño inciso. Aunque posiblemente esas diez naciones que a modo de diez cuernos de la cuarta bestia están ya en escena, eso no significa que pueden ejercer todo el poder de forma abierta, como tampoco lo puede hacer el Anticristo, el cual de seguro está ya sobre este planeta, ¿por qué?, ¿qué es lo que les detiene? La Palabra de Dios nos da respuesta a esto:

“ahora vosotros sabéis lo que lo detiene, a fin de que a su debido tiempo se manifieste. Porque ya está en acción el misterio de la iniquidad; sólo que hay quien al presente lo detiene, hasta que él a su vez sea quitado de en medio (2 Tesalonicenses 2: 6, 7)

Es el poder del Espíritu Santo, manifestado en el verdadero remanente de Cristo, el que imposibilita que esos diez dirigentes y el onceavo puedan manifestarse como lo harán. Pero una vez, tanto el poder del Espíritu Santo que vino en Hechos 2, como nosotros, los que amamos la vendida de Jesús seamos quitados de aquí (el Rapto) cuando Jesús venga a buscarnos (1 Ts. 4: 13-17), las cosas se pondrán muy feas en este planeta.

A. La Comunidad Económica Europea y el cuerno pequeño
Los diez reyes/reinos, tendrán políticamente hablando su centro en Roma, es decir, en el contexto de la Europa actual. Eso es sabido, pero reflexionemos un poco. En nuestros días, cuando el Rapto de la Iglesia se va a producir de un momento a otro, ¿tenemos en Europa algún organismo político supranacional que pueda parecerse al escenario aludido? Desde luego que sí.

Pero antes, hagamos un poco de historia. Volvemos la mirada al año 1948, y ese año nos trae el resurgimiento y establecimiento de la bendita nación de Israel, en Israel. Comentamos esto como dato muy importante, siempre en el contexto de la vinculación de Israel con los imperios de los gentiles.

Los romanos fueron los autores de la dispersión final de los judíos por toda la tierra. La última dispersión fue la realizada por el emperador romano Adriano (por cierto, de origen español) cuando un movimiento armado anti-romano sacudió el interior de Judea, mandado por Simón bar Kojba (el Hijo de la Estrella). Corría el año 135 d.C.

“Detalle del relieve del Arco de Tito, en el cual se ven los objetos sustraídos del Templo de Jerusalén, y llevados a Roma – año 70 d.C.

La guerra eliminó cualquier posibilidad de renacimiento de un judaísmo como expresión puramente política y no sólo religiosa y cultural, situación que se perpetuaría hasta el surgimiento del sionismo en el siglo XIX, con la culminación del establecimiento del Estado de Israel (*)

(*) “El 14 de mayo de 1948 día que expiraba el Mandato británico sobre Palestina el Estado de Israel fue proclamado en el territorio otorgado por el plan de las Naciones Unidas, aboliendo como primera medida las leyes antiinmigratorias británicas que impedían desde hacía años la entrada legal de nuevos judíos a Palestina”

Pocos siglos más tarde de Bar Kojba, el hierro de la cuarta bestia quedó oxidado (la caída del Imperio Romano).

Piénsese bien. Para que pudiera darse la manifestación final de la cuarta bestia con sus diez cuernos al frente, Israel debía ser de nuevo nación, como milagrosamente lo ha sido (Zac. 12: 6b).

En otras palabras, si no hay Israel nacional, no hay resurgimiento del Imperio Romano (o cuarta bestia). Ambos van coligados.

Bien, pues justamente diez años más tarde del nacimiento de la nación (o estado) de Israel, en el 1958, entró en vigor una nueva pre-expresión del Imperio Romano. Se la llamó la Comunidad Económica Europea. Esta es una institución que no principia por las armas y la fuerza, sino por la economía y con la intención de la unidad europea.

Para que pueda existir un imperio, es menester que exista una unidad entre los pueblos o naciones que constituirían ese imperio.

Vemos que la Comunidad Económica Europea es una fiel expresión del espíritu del Anticristo, el cual no surgirá a priori con y por la fuerza, sino con la aparente paz. El va montado en un caballo blanco con un arco – señal de poder – pero sin flechas (ver Ap. 6: 2)

La Comunidad Económica Europea fue una organización internacional creada por uno de los dos Tratados de Roma de 1957 (en vigor desde 1958 ), con la finalidad primera de crear un mercado común europeo. Así pues, la base de su unidad es la economía. Curiosamente el Euro, es la moneda actual del resurgente Imperio Romano; moneda compartida actualmente por la mayoría de las naciones que lo componen. Tal caso no se daba desde el antiguo Imperio Romano.

Ahora bien, nótese que la Comunidad Económica Europea, de la cual posteriormente surgirá la Unión Europea (EU), fue creada por el Tratado de Roma.

La vinculación con Roma es indiscutible. Para apoyo a todo esto, aporto un dato reciente, de fecha mayo del 2004. El actual presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero entregó a Roma, en detrimento de Madrid, la firma de la Constitución Europea, afirmando él lo siguiente:el sitio natural para la firma de la Constitución Europea es Roma, la ciudad donde comenzó este gran proyecto con el Tratado de Roma” (1) Evidentemente, eso no obedeció a ligereza, ni casualidad alguna. Estaba suficientemente premeditado y preelaborado, aun que resultó a la postre simple barro, ya que esa Constitución jamás prosperó, hasta la fecha.

“Moneda de dos Euros conmemorativa del 50 aniversario del Tratado de Roma. Fíjese en el detalle: Ciudad del Vaticano”

Clamando por el rey del mundo, alias la Bestia
Abiertamente, de los tres firmantes del acuerdo, uno de ellos Paul-Henry Spaak, quien además fue el primer presidente de la Asamblea General de las Naciones Unidas, primer ministro de Bélgica, uno de los gestores del Mercado Común Europeo y secretario general de la OTAN, llegó a expresar con claridad sus intenciones:

“No queremos una comisión más; ya contamos con demasiadas. Lo que buscamos es un hombre que tenga suficiente estatura moral para captar el apoyo de las masas y sacarnos del cenagal económico en que nos estamos hundiendo. Cuando se presente tal individuo, sea dios o sea demonio, lo aceptaremos” (2)

“Paul-Henry Spaak”

Spaak, estaba expresando su clamor en cuanto a la necesidad de que alguien con el suficiente poder y habilidad pudiera resolver los problemas de la sociedad global. No pensaba en Cristo, pensaba en el Anticristo. Justamente es así porque se daba cuenta de la extrema fragilidad de la unión entre el hierro y el barro (Dn. 2: 41-43). Estas son las consecuencias indirectas de la democracia (reminiscencia griega), que contrariamente a la autocracia romana (el hierro), hace que los acuerdos y decisiones internacionales no puedan muchas veces sostenerse más allá del tiempo del dictado de sus mandatarios de turno.

Los Estados signatarios fueron Francia, Italia, Alemania (por ese entonces, sólo la República Federal Alemana, no la República Demócratica Alemana) y los tres países del Benelux (Bélgica, Países Bajos y Luxemburgo) .Fueron seis naciones inicialmente, incorporándose más tarde el Reino Unido (1973), Irlanda (1973), Dinamarca (1973) y Grecia (1981). En ese momento, ya eran diez naciones, que eran monarquías, o una vez lo fueron. Curiosamente la nación número diez es Grecia.

¿Serán estas naciones los diez cuernos de la cuarta bestia? No lo descartamos, más aun teniendo en cuenta que el poder de esos diez cuernos, como vimos antes, está retenido.


A continuación leemos: “Mientras yo contemplaba los cuernos, he aquí que otro cuerno pequeño salía entre ellos...” (Dn. 7: 8) Ese cuerno pequeño es el que hace el número once. En los medios satanistas, luciferinos (Illuminati), el número once es el número del inicio; de ahí  el 11 de septiembre 2001 en Nueva York; el 11 de marzo 2004 en Madrid, etc. etc. etc.


Lo curioso del caso, es que España fue la nación número 11 incorporada en la C.E.E.   

Todo el mundo sabe que España, desde hace pocos años, surgió prácticamente de la nada en el plano europeo, hasta convertirse en lo que es ahora, en un singular potencia económica mundial, con un amplio margen en las relaciones con el extranjero, y en concreto con toda Latinoamérica. Por ejemplo, en todas las tomas de gobierno presidencial de los países iberoamericanos, asiste como invitado muy especial el príncipe Felipe de España, produciéndose un enorme impacto cuando hace su aparición en público.


España realmente ha surgido, y se ha colocado por encima incluso de los diez iniciales.


Recordemos que cada uno de esos diez cuernos de la cuarta bestia representa a una nación, que era parte del antiguo Imperio Romano, y también representa a un rey de esa nación. En el caso del cuerno onceavo, es exactamente lo mismo. Siendo así, ¿deberíamos esperar que ese cuerno que “tenía ojos como de hombre, y una boca que hablaba grandes cosas” (Dn. 7: 8b) estuviera encarnado por un monarca europeo, que por un lado tenga la sangre de todos los monarcas europeos, y al mismo tiempo tenga la sangre de la casa de Judá, y en concreto del linaje de David, para así poder llegar a seducir a Israel, cuyos religiosos esperan un mesías que ha de ser un rey, y debe de tener sangre del linaje de David en sus venas?

Lo que sí podemos decir es que el primer mandatario del primer imperio gentil, Nabucodonosor, fue tratado por Dios, y al final reconoció que hay un Dios que está por encima de todo y de todos, y sin embargo, el último de los mandatarios gentiles mundiales, el que comúnmente se le llama el Anticristo, lejos de arrepentirse, será destruido en el lago de fuego, junto con su Falso Profeta (Ap. 19: 20). ¡Aún y tan anunciado como está, será incapaz de verlo o de creerlo!

B. La bandera de la Unión Europea
¡Las banderas dicen mucho! Son el escaparate ondulante que nos hablan del sistema y principios de una nación en concreto. En ese sentido, es muy interesante la cuestión de la  bandera de la Unión Europea; su procedencia y su significado. Veámoslo.

El Consejo de Europa - creado el 5 de mayo de 1949, y que tiene por objetivo favorecer en Europa un espacio democrático y jurídico común - animó a otras instituciones europeas a adoptar esta misma bandera y el Parlamento Europeo la aceptó en 1983. Finalmente, en 1985, la bandera fue adoptada por los Jefes de Estado y Gobierno de la UE como emblema oficial de la Unión Europea, que en ese momento se llamaba Comunidades Europeas. (3)

 

Todas las instituciones europeas la utilizan desde ¡1986! La bandera europea es el único emblema de la Comisión Europea, el órgano ejecutivo de la UE.

Consideremos pues dicha bandera con detalle: Son doce estrellas de oro de cinco puntas, dispuestas en círculo sobre un fondo azul. Analicemos el significado de todo esto por partes.

“La bandera de la Unión Europea”

¿Por qué justamente doce estrellas? Doce fue el número de países integrantes de la Unión en el año 1986 cuando se fijó definitivamente el diseño de la bandera. Pero luego aumentaron el número de socios, así que nada tiene que ver con la cuenta de todas las naciones integrantes en la Unión. De hecho, no tiene el asunto que ver del todo con las naciones que componen la Unión Europea. Por otra parte, doce naciones solamente no constituyen un Imperio, iban a hacer falta muchas más.

Interesante también el siguiente dato: Tanto el himno europeo como la bandera, fueron escogidos y adoptados por el Consejo de Europa, antes de llegar a ser símbolos de la Unión Europea. (4)

Según el “Portal de la Unión Europea”, la bandera en cuestión:Es el símbolo no sólo de la Unión Europea sino también de la unidad e identidad de Europa en un sentido más amplio. El círculo de estrellas doradas representa la solidaridad y la armonía entre los pueblos de Europa...Hay doce estrellas porque el número doce es tradicionalmente el símbolo de la perfección, lo completo y la unidad(5)

Démonos cuenta de las razones que llegan a emplear: “unidad de Europa, identidad de Europa, armonía entre los pueblos de Europa”, etc. Estos eran conceptos implícitos en el antiguo Imperio Romano y en su pax romana, que tuvieron a su vez su inspiración en el modelo democrático de los griegos – de ahí también la combinación del hierro (Roma), con el bronce (Grecia).

Los romanos llegaron a entender que si querían que su imperio perdurara, tenía que mantener una coexistencia debida a una tolerancia suficiente. Algo parecido está ocurriendo hoy en día en el seno europeo, el incipiente Imperio Romano que renace.

¡¡Gobierno de Doce!!
Ahora bien, nótese la razón específica por la cual son DOCE y no trece, ni seis, ni veintisiete las estrellas que conforman la bandera europea: porque el número doce – dicen – es “el símbolo de la perfección, lo completo y la unidad”.

Por lo tanto, atención a lo siguiente: la bandera representa el Gobierno, en este caso de Europa, por lo tanto aquí esa bandera nos está dirigiendo un mensaje claro: Gobierno de 12 (G12)

No deja de ser significativo, que ese mismo principio autocrático que está rigiendo el devenir de la cuarta bestia en estos días finales, y que desembocará en el llamado Nuevo Orden Mundial, sea también estandarte y regla de cierta organización presuntamente evangélica (G12), aunque sabido es que su procedencia está inspirada y dirigida desde ciertas, y muy altas instancias del Vaticano.

“¿G12 evangélico?”

La bandera europea con su contenido, constituye la expresión del anhelo de los que buscan establecer el que llaman el Nuevo Orden Mundial en este planeta, es decir, llegar finalmente a un completo G12, o Gobierno de doce.

No lo conseguirán mientras la Iglesia fiel esté todavía aquí, y esa es su frustración.

Así pues, por la Palabra de Dios, nosotros los cristianos sabemos en qué consistirá ese Gobierno de doce, conforme a la última expresión del último imperio gentil mundial, es decir, la cuarta bestia de Daniel.

Veámoslo:

Los diez cuernos, que son diez reinos (o reyes), se corresponden con diez de las estrellas de la bandera.

El cuerno número once, se corresponderá con la estrella número once, y es el inicio o principio del Nuevo Orden Mundial, ya que es la misma Bestia Anticristo (Dn. 7: 8, 24; Ap. 13), y encarna el poder civil en toda su expresión.

La estrella doce no es un cuerno, ya que no tiene poder por sí misma, sino que depende del cuerno once. Es el Falso Profeta (Ap. 13: 11ss), y encarna el poder religioso.

Por lo tanto: 10 cuernos (estrellas) + 1 cuerno (una estrella, Anticristo) + 1 estrella (Falso Profeta): Gobierno de Doce.

Ese será el gobierno que desde Europa dominará el mundo por tres años y medio - es decir, 42 meses - (Ap. 13: 5, 7,16-18; 17: 9-13, etc.), y le llaman el NUEVO ORDEN MUNDIAL.

C. El verdadero G12 de Cristo en el Milenio
Como siempre decimos, Satanás siempre copia las cosas de Dios para sus propios fines. En este caso, copia el principio del Gobierno de Doce, el cual lo podemos ver en la Escritura:

“Y Jesús les dijo: De cierto os digo que en la regeneración, cuando el Hijo del Hombre se siente en el trono de su gloria, vosotros que me habéis seguido también os sentaréis sobre doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel” (Mateo 19: 28)

Estas palabras de Jesús, dirigidas a sus doce discípulos tendrían que ver con el Milenio (Ap. 20), es decir, el tiempo de la regeneración principiado este con la venida gloriosa de Cristo, sentándose en Su trono de gloria. En otras palabras, Cristo establecerá su Gobierno de Doce para juzgar a Israel y a las naciones que hayan quedado para el Milenio (ver Mt. 25: 31ss). A eso se le llama Teocracia, la cual de forma visible en este mundo, sólo podrá establecer el Mesías.

Ese será el Quinto Reino que reemplazará a la cuarta bestia y al resto de todos los imperios gentiles (ver Daniel 2: 34, 35; 44, 45), cumpliéndose:

Y le fue dado [a Cristo] dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran; su dominio es dominio eterno, que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido” (Daniel 7: 14)

¿Estrellas de cinco puntas?
La pregunta que nos hemos hecho también es, ¿por qué cada una de las doce estrellas tiene cinco puntas? Partimos de la base de que cada particularidad no obedece a la simple casualidad, sino que tiene un significado y propósito concretos.

No cabe duda de que tras esa simbología, por tanto, se esconde un significado profundamente esotérico. Para los brujos, las cinco puntas corresponden a los elementos de Aire, Tierra, Fuego y Agua, con la de arriba correspondiendo a "Espíritu" (6)

Según el Diccionario de las Ciencias Ocultas de J. Felipe Alonso y editado por Espasa Calpe, "...en la antigüedad este símbolo era considerado como idea de la perfección. En forma de estrella es para los masones, la Estrella Flameante, símbolo de la materia prima, fuente inagotable de la vida y genio que eleva al alma a cosas grandes” (7)

No cabe duda, decimos, que existe un significado en ese sentido cuando en la bandera de Europa se muestran doce estrellas en círculo perfecto, cada una de ellas de cinco puntas.

“El pentagrama; un modelo ocultista”

La expresión final del Imperio Gentil
Definitivamente, la bandera con las doce estrellas de oro (oro como el de Nabucodonosor) sobre el cielo (color azul), es la representación de la expresión final del poder gentil que se cierne sobre todo el planeta; del fatuo y abominable poder del hombre sin Dios sobre Su creación, el cual será destruido con una piedra que herirá a la imagen en sus pies de hierro y de barro cocido; es decir, desde abajo a arriba (Dn. 2: 34, 35)

3. Roma es Babilonia
Muchos piensan que la Babilonia literal e histórica, es decir el actual Irak, va a levantarse de nuevo, pero eso no puede ser por varios motivos:

Babilonia fue el primer imperio, y ya sucumbió, y cada vez que intente rehacerse será destruida de nuevo: Aunque suba Babilonia hasta el cielo, y se fortifique en las alturas, de mí vendrán a ella destruidores, dice Jehová” (Jeremías 51: 53)

El último imperio gentil, no es la Babilonia literal, es la cuarta bestia, y se corresponde con Roma, y actualmente con la Roma religiosa, la cual es la heredera de Babilonia, y de hecho, conforme a una expresión de mayor enormidad, por eso se le llama “BABILONIA LA GRANDE, LA MADRE DE LAS RAMERAS Y DE LAS ABOMINACIONES DE LA TIERRA” (Ap.17: 5). No hay mayor abominación que pisotear el nombre del Hijo, y eso se hace cada vez que se celebra una misa. Por eso la Palabra advierte:

“¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre del pacto en la cual fue santificado, e hiciere afrenta al Espíritu de gracia? (Hebreos 10: 29)

Por lo tanto, la referencia de Apocalipsis acerca de Babilonia, no es al actual Irak (destruido como está, por cierto), sino la sede de la falsa iglesia de Cristo, sita en un lugar específico: sobre siete montes. Roma es la ciudad de los siete montes o siete colinas (Ap. 17: 9; 18). También se refiere al sistema de impiedad también representado a partir de ese mismo lugar (Ap. Cap.18), derivado después de la destrucción del Vaticano hacia alguna ciudad adyacente (Ap. 18), la que será la capital de la Bestia Anticristo.

Insistimos. A partir de la proclamación del Estado de Israel, la cuarta bestia ha empezado a moverse, y a recuperar su fuerza hasta estos días (la Unión Europea, o el Imperio Romano resurgido). El surgimiento de los diez reyes/reinos que recibirán autoridad por una hora, juntamente con la Bestia Anticristo (Ap. 17: 12) vendrá como consecuencia indirecta del Arrebatamiento de la Iglesia verdadera. Esa hora son tres años y medio: ....y se le dio autoridad para actuar cuarenta y dos meses” (Ap. 13: 5b)

¡Todo está a tiro de piedra!

4.  La cambiante cuarta bestia de Daniel
La pregunta que no cesaba de hacerme era la siguiente: ¿Por qué la cuarta bestia de Daniel sufre la transformación de pasar de ser un imperio militar, político-civil – el Imperio Romano - a ser una entidad religiosa y política – la Gran Ramera -  para luego llegar a ser de nuevo un imperio, aunque de muy corta duración (sólo 42 meses; Dn. 7: 25;  Ap. 13: 5)?

La respuesta a esa larga pregunta la voy a desarrollar a continuación.

La nación de Israel es temporalmente rechazada
Primeramente, recordemos las palabras que con lágrimas vertió Jesús sobre Jerusalén:

“!!Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas, y apedreas a los que te son enviados!! ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta sus polluelos debajo de las alas, y no quisiste! He aquí vuestra casa os es dejada desierta. Porque os digo que desde ahora no me veréis, hasta que digáis: Bendito el que viene en el nombre del Señor (Mateo 23: 37-39)

Si nos damos cuenta del sentido de lo que dijo Jesús, el pueblo de Israel como nación por causa de rechazar a su Mesías, iba a ser dejado desierto, es decir, aislado hasta que se cumpliese el tiempo de su aislamiento, como así ha ocurrido, y la historia nos lo confirma.

En el año 135 d. C. a causa de la revolución de Simon Bar Kojba, el emperador romano Adriano mandó la destrucción total de Jerusalén. Según Dión Casio, 580.000 judíos fueron asesinados. Asimismo 50 ciudades fortificadas y 985 aldeas fueron arrasadas. Los romanos sufrieron grandes pérdidas también. La destrucción masiva y las pérdidas de vidas ocasionadas por la rebelión hace que se considere el inicio de la diáspora judía en esta fecha. La mayoría de la población judía fue asesinada, esclavizada o exiliada; y la religión judía prohibida.

Jerusalén no se llamó así sino que Adriano cambió su nombre por el de Aelia Capitolina en honor suyo propio y de Júpiter.

Esparcidos por todas las naciones, los judíos iban a estar dos mil años sin ser nación y tener territorio:

“Venid y volvamos a Jehová; porque él arrebató, y nos curará; hirió, y nos vendará. Nos dará vida después de dos días; en el tercer día nos resucitará,  y viviremos delante de él. Y conoceremos, y proseguiremos en conocer a Jehová; como el alba está dispuesta su salida, y vendrá a nosotros como la lluvia, como la lluvia tardía y temprana a la tierra” (Oseas 6: 2-3)

Esos dos días son en realidad, dos mil años (ver 2 Pedro 3: 8; S. 90: 4)

El caso es el siguiente: la estrategia del diablo ha ido cambiando según las circunstancias. Mientras Israel existía como nación, los sucesivos imperios gentiles representados por las tres primeras bestias, y aún por la cuarta, es decir, el Imperio Romano, fueron usados para subyugar y perseguir a la nación de Dios, y así fue hasta que los judíos, como nación rechazaron al Mesías, y posteriormente fueron dispersados por toda la tierra, dejando temporalmente de ser nación: su casa se les dejó desierta (Mateo 23: 38)

Israel es rechazado...surge la Iglesia
Jesús de Nazaret forma Su Iglesia, la cual aparece como tal y fortalecida por el Espíritu Santo en Hechos capítulo dos en el año 33 d.C. aproximadamente. Israel, decimos, fue apartado temporalmente de los planes de Dios...entonces, ¿qué hizo el diablo? ¿cuál fue su estrategia ante su nuevo enemigo y objeto de su enconado odio, es decir, la Iglesia?

Como dijimos, y me gustaría que entendiéramos bien esto: mientras el Israel nacional existía como tal, el diablo usó contra él a los diferentes reinos gentiles, pero desde el momento en que Israel ya no es más, y en su lugar Dios levanta a la Iglesia, representada por una mujer pura y virgen, desposada de Cristo (Ef. 5: 25-29; Ap. 21: 9), el diablo busca como combatirla, ¿cómo?

Surge la Gran Ramera
Seguir con la estrategia del Imperio Romano, no es la mejor manera de combatir la Iglesia, ya que esta no es una nación como Israel.

Si Israel como nación era interpelado constantemente por otra nación – superior en grandeza humana y terrena, por cierto – la Iglesia de Jesucristo debería ser acosada por otra “iglesia”, también de mayor suntuosidad y grandeza aparente: la iglesia católica y romana.

Por lo tanto, Satanás ingenioso para el mal, levanta entonces a una mujer – es decir, una falsa iglesia - y la hace cabalgar sobre su lomo – es decir – le da de su poder para ejecutar su papel (Ap. 17: 3). Ahora bien, esa mujer es ramera y es fornicaria (no adúltera, ya que jamás fue de Cristo). La Biblia la llama la Gran Ramera (Ap. 17: 1).

Durante todo el tiempo que la verdadera Iglesia, la mujer pura y sin mancha esté sobre la tierra, la Gran Ramera proseguirá en su constante ataque hacia ella, intentando emularla, perseguirla, avergonzarla y aun destruirla, aunque no logrará eso último.

La iglesia católica y romana, es decir, la Gran Ramera, ha hostigado siempre a la verdadera Iglesia de Jesucristo, hasta el punto de casi hacerla desaparecer. La persiguió a muerte, cumpliéndose así la palabra de la Escritura donde nos dice que esa mujer está ebria de la sangre de los santos y de los mártires de Jesús (Ap. 17: 6). Sólo la Inquisición fue responsable de cientos de miles de muertes de evangélicos por todas partes.

Pero los días de la Gran Ramera se acaban
Curiosamente, a partir del cese de la Segunda Guerra Mundial y la consecuente derrota de los aliados del Vaticano, al poco la Gran Ramera celebró su concilio Vaticano II a principios de los años sesenta, donde mostró su ineludible debilidad.

Pocos años antes, y justo después de esa espantosa guerra mundial, Israel llegó a ser de nuevo nación (1948).

Sobre todo, a partir de la derrota nazi, la Gran Ramera ya no ha podido perseguir abiertamente, a fuego y a espada a la verdadera Iglesia; está en debilidad, ¿por qué? La razón es simple, el tiempo de la Iglesia sobre esta tierra está a punto de terminar, y el diablo está preparando su última estrategia: volver a levantar el Imperio Romano en su segunda versión – la de los diez cuernos y el cuerno once – esta vez para pelear de nuevo contra el Israel nacional, el cual llegó a formarse de nuevo ¡en un solo día! – el 15 de mayo de 1948 – y sobre el cual los últimos siete años destinados sobre él y Jerusalén (ver Daniel 9: 24-27), están muy a punto de cumplirse por parte de Dios.

Una vez la Iglesia de Cristo ya no esté aquí porque haya sido arrebatada, la Gran Ramera será destruida por fuego (Ap. 17: 16-18). El Imperio Romano cayó estrepitosamente en el 476 d. C., la Gran Ramera también, y esta vez, por fuego, como preludio de la destrucción de este mundo una vez acabe el Milenio (2 Pr. 3: 10)

Resurgirá el Imperio Romano en toda su furia
Una vez la Gran Ramera sea destruida por fuego, el cuerno once (Dn. 7: 8), esto es, la Bestia Anticristo, mostrará al mundo todo su horror. Lo hará a escala mundial, aunque desde Europa (Roma) – ver Dn. 7: 23, Ap. 13: 5-8 – y por sólo 42 meses (tres años y medio), su objetivo principal será el intentar eliminar a Israel (; Dn. 7: 25; Ap. 12), pero no lo logrará (Joel 3: 1-3; Zac. 14: 1-4), e Israel entrará en el Milenio (ver Dn. 7: 26, 27; Amós 9: 11-15; Sofonías 3: 13 ss; Joel 3: 19, 20; Zac. 14: 9 ss. etc.)

Resumiéndolo:

Primera Bestia, Segunda Bestia, Tercera Bestia, Cuarta Bestia (Imperio Romano)
______________________________________________________________________
Israel   (605 A. c.- 135 d. C.)

Cuarta Bestia (la mujer Gran Ramera)           Cuarta Bestia (Imperio Romano renacido)
_____________________________________________________________________

La Iglesia de Jesucristo (33 d. C.-2007 ¿?)         Israel (1948- Milenio)

¿En qué punto de la historia estamos entonces?
Ya que se han cumplido los dos días del apartamiento de Israel como nación (Oseas 6: 2); la nación de Dios está de nuevo en existencia, en su territorio, y Dios se apresura a empezar Su obra final hacia ella (Dn. 9: 27).

El tiempo de la Iglesia, por tanto, está terminando y ya está para ser sacada de este planeta para tener su definitivo encuentro en los aires con el Novio e ir a las Bodas (1 Ts. 4: 13-17; Ap. 19: 7, 8) etc. etc.

Consecuentemente la Gran Ramera, es decir la falsa iglesia de Cristo está decayendo (cada vez son menos los católicos, y paradójicamente, miles y miles de ellos son ahora evangélicos, sobre todo en el Nuevo Mundo). Está decayendo justamente porque su tiempo se está terminando – una vez la verdadera Iglesia ya no esté en este mundo la Gran Ramera será finalmente destruida (Ap. 17: 16-18) – el sentido de su nefasta existencia ya no será más.

Ineludiblemente, por tanto, el Imperio Romano está resurgiendo en la forma de la Unión Europea, esperando el momento en que los diez cuernos más el onceavo surjan y reciban el reino sólo por una hora (ver Ap. 17:12). Estos abarcarán con su poder toda la tierra, la cual devorarán, trillarán y despedazarán, aunque sólo por tres años y medio (Dn. 7: 25)

Por lo tanto, ahora mismo, a horas del mes de Julio-Agosto del 2007 y según mi entendimiento de las Escrituras, estamos al borde de ser sacados de aquí todos aquellos que amamos a Cristo y amamos Su venida (2 Ti. 4: 8). De hecho este es el acto que debe ocurrir para que se precipiten el resto de los eventos que tienen que tomar lugar en este planeta antes de Su regreso glorioso y del establecimiento por Él del Reino Milenial.

5. Concluyendo
Ante todas estas cosas que están por venir a este mundo, la verdadera Iglesia que todavía está en él, pero que no es parte de él, debe más que nunca estar preparada y velando para el Arrebatamiento, porque no sabemos el día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir (Mt. 25: 13), aunque de seguro, ese día está al caer, porque nosotros no estamos en tinieblas para que aquel día nos sorprenda como a ladrón (1 Ts. 5: 4)

Dios les bendiga.

© Miguel Rosell Carrillo, pastor de Centro Rey, Madrid, España.
Julio - Agosto 2007
www.centrorey.org

Notas:
1. ABC; Juan Vicente Boo, corresponsal/ 14-5-2004
2. Declaración de Paul-Henry Spaak; http://www.lafamilia.org/fin/future/chapter.php?chid=13
3 Guía gráfica del emblema europeo, Consejo de Europa — Comisión Europea, http://publications.europa.eu/code/es/es-5000100.htm
4. http://www.coe.int/T/E/Com/About_Coe/emblems/emblemes.asp
5. Portal de la Unión Europea; http://europa.eu/abc/symbols/emblem/index_es.htm
6. http://www.wiccaytarot.com.ar/pentagrama.htm
7. http://www.wikilearning.com/la_estrella_de_cinco_puntas-wkccp-19882-3.htm

FIN

 

 


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